Pides tres cotizaciones de letras corpóreas para tu local y cada proveedor te ofrece un material distinto. Uno defiende el acrílico, otro el aluminio y el tercero te muestra acero inoxidable que brilla como espejo. Nadie te explica qué pasa con cada una después de dos años de sol, lluvia y polvo.
La diferencia no está en la foto del catálogo. Está en dónde va el letrero, si lleva luz, a qué altura queda y si tu local está en Quito, en Otavalo o a pocas cuadras del mar en Manta.
La respuesta corta: aluminio para exterior con luz, acrílico bajo techo, acero cuando no hay luz interna
Si tu rótulo va a la intemperie y debe verse de noche, la opción más segura es una letra de aluminio con cara de acrílico y LED por dentro: el aluminio forma la caja y los cantos, y el acrílico deja pasar la luz. Si la letra va en interior, en un centro comercial o bajo una marquesina que la protege del sol directo, el acrílico resuelve muy bien y pesa poco. El acero inoxidable conviene cuando quieres una letra sin luz interna, de acabado metálico y que casi no pida mantenimiento, o cuando la iluminación es por detrás, con efecto halo.
Cómo reacciona cada material al sol de la Sierra y al salitre de la Costa
Acrílico: estable al sol, pero se mueve con el calor
El acrílico (PMMA, el plástico transparente rígido que se usa en letreros) aguanta bien la radiación ultravioleta y no se pone amarillo como el policarbonato. Eso importa en la Sierra, donde el INAMHI reporta para Quito índices UV de 11 y 12, en la categoría de extremos. El punto débil del acrílico es otro. Se dilata cerca de tres veces más que el aluminio con la temperatura: una pieza de un metro crece alrededor de 0,7 mm por cada 10 °C de diferencia. Si la letra está fijada rígida a una superficie metálica, ese movimiento entre el sol del mediodía y el frío de la madrugada termina en grietas junto a los tornillos.
Aluminio: liviano, no se oxida como el hierro, pero ojo con la tornillería
El aluminio forma una capa de óxido que lo protege; no se pudre como el hierro. Permite fabricar letras huecas con cantos de varios centímetros, donde caben los módulos LED. En la Costa el riesgo está en la mezcla de metales: un tornillo de acero en contacto directo con el aluminio, con la humedad salina como puente, hace que el aluminio se corroa alrededor del tornillo. Por eso, cerca del mar se aíslan los metales con arandelas de nylon y sellante.
Acero inoxidable: el más resistente, si eliges el grado correcto
El grado 304 funciona bien en ciudades de la Sierra y en interiores. Cerca del mar se especifica el 316, que lleva molibdeno y resiste mejor los cloruros del ambiente salino; como referencia, los fabricantes lo recomiendan a menos de unos 5 km de la costa. Un 304 frente al mar en Manta muestra puntos de óxido pronto, y en una letra espejo eso se nota desde la vereda.
Tabla comparativa de los tres materiales
| Criterio | Acrílico | Aluminio (con cara de acrílico) | Acero inoxidable |
|---|---|---|---|
| Uso ideal | Interior, malls, marquesinas | Fachada exterior iluminada | Letra sin luz o con halo |
| Peso | Bajo | Bajo a medio | Alto |
| Sol de la Sierra | Buena resistencia UV, se dilata mucho | Muy bueno con pintura para exterior | Muy bueno |
| Salitre de la Costa | No se corroe, pero los anclajes sí | Bueno si se aíslan los tornillos | Solo grado 316 |
| Luz de noche | Se ilumina entera | Cara iluminada o halo | Solo halo o luz externa |
| Costo relativo | El más bajo de los tres | Intermedio | El más alto |
| Mantenimiento | Limpieza suave, se raya | Revisar LED y sellos | Limpieza, casi nada más |
Qué se ve mejor a 30 metros de noche
De día las tres se leen bien. De noche cambia todo. Una letra de acrílico iluminada por dentro o una caja de aluminio con cara de acrílico opal se lee como un bloque de luz: es la opción más legible desde un carro que pasa. Así trabajamos las letras de aluminio con LED de la Cooperativa Andalucía, que van iluminadas con LED.
La letra de acero no deja pasar luz: se separa de la pared y se ponen LED atrás para que proyecte un halo. Para que ese halo se forme, la letra se monta separada de la pared, por lo general entre 3,8 y 5 cm según guías del gremio; si queda más pegada, el halo sale pobre y la palabra se pierde. Queda elegante en un hotel o un consultorio, pero se lee a menos distancia.
Un caso intermedio son las letras de aluminio y acrílico con resina epóxica, como las letras iluminadas que hicimos para Lovisa. En interiores de tienda, las letras corpóreas en acrílico de Payless muestran lo que el acrílico hace bien cuando no está expuesto al clima.
Cómo decidir en cinco pasos
- Define si la letra va bajo techo o a la intemperie. Una marquesina profunda cambia la respuesta.
- Decide si el negocio trabaja de noche. Si quieres que te vean desde la vía después de las seis, necesitas luz interna.
- Mide la distancia a la que te deben leer. Una vereda peatonal no pide lo mismo que una avenida.
- Ubica tu clima. Sierra alta con radiación extrema, Costa húmeda y salina u Oriente con lluvia casi diaria. En la Costa pide siempre tornillería aislada o acero 316.
- Pide la ficha de cada propuesta. Espesor del acrílico, tipo de aluminio y pintura, grado del acero, tipo de LED y fuente, y cómo se ancla a tu pared.
Cuándo NO te conviene cada material
- Acrílico solo, en exterior expuesto y en altura: si va a un tercer piso sin protección, cualquier rayón o despegue obliga a subir con andamio.
- Aluminio pintado en un local que cambia de marca cada año: una franquicia en prueba o un local alquilado por poco tiempo puede resolverse con algo más sencillo, como letras de PVC o MDF tratadas para interior.
- Acero inoxidable si necesitas que te lean de noche desde lejos: el halo es bonito, pero en una avenida rápida la cara iluminada gana.
- Acero 304 a pocas cuadras del mar: vas a pagar el material caro y vas a ver óxido superficial.
Las letras que vuelven al taller casi nunca fallan por el material de la cara. Fallan por un anclaje mal pensado, por una junta sin sellar o por tornillos que no correspondían al clima del lugar.
Equipo de Markedi
Lo que encarece o abarata unas letras corpóreas
El costo sube con la altura de la letra (el material crece con el cuadrado del tamaño), el material, la iluminación, la dificultad de instalación y la estructura. Para bajar el presupuesto sin perder lectura nocturna, ilumina solo el logo o la palabra principal.
En la página de rotulación 3D tienes los tipos de letra que fabricamos en el taller de Otavalo. Atendemos proyectos en todo el Ecuador.
Checklist antes de aprobar la cotización
- ¿La letra va a la intemperie o bajo techo?
- ¿Necesita leerse de noche, y desde qué distancia?
- ¿La cotización indica espesor de acrílico, grado del acero o tipo de aluminio?
- ¿Dice cómo se ancla a tu pared y si la tornillería es apta para tu ciudad?
- ¿Queda claro qué cubre la garantía en material y mano de obra?
Preguntas frecuentes
¿Las letras de acrílico se ponen amarillas con el sol?
El acrílico de buena calidad resiste bien la radiación ultravioleta y no amarillea como el policarbonato. Lo que sufre es la fijación: se dilata con el calor y puede agrietarse junto a los tornillos.
¿Qué material dura más cerca del mar?
El acero inoxidable grado 316 y el aluminio con tornillería aislada son los que mejor aguantan el ambiente salino. El acero 304 y los tornillos comunes son los primeros en mostrar óxido.
¿Se pueden iluminar letras de acero inoxidable?
Sí, pero solo por detrás. La letra se separa unos centímetros de la pared y los LED proyectan un halo de luz alrededor.
¿Cuánto tarda fabricar e instalar letras corpóreas?
Por lo general entre una y dos semanas desde que se aprueba el diseño hasta la instalación, según el tamaño y el material. Si requiere estructura, el plazo se define en la consulta.
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